Cerecera, vitaminas de cerezas, Vitamina C

cerezas_cuenco_mesaLlega el buen tiempo y la temporada de cerezas del Jerte, una combinación perfecta para
ofrecer a los más pequeños sabrosas recetas con cereza y nuevas formas de introducir la fruta en sus hábitos alimenticios. Os proponemos un sorbete de cerezas, casero y natural.

Las cerezas y picotas del Jerte constituyen una fruta muy nutritiva para los más pequeños. Tienen un alto contenido en flavonoides, así como en vitaminas A y C, que ayudan a prevenir la degeneración celular, por lo que resulta beneficioso incorporarlas a la dieta desde la niñez, previniendo enfermedades degenerativas neuronales. Además, constituyen un buen cúmulo de minerales como el hierro, el calcio, el fósforo o el potasio y de oligoelentos, que previenen la anemia y cualquier tipo de carencia que pueda aparecen durante los primeros años de la niñez.

La cereza del Jerte es también ricas en antioxidantes por lo que, además de muy beneficiosa para la salud, estimula los biorritmos de los niños ayudándoles a impulsar su actividad diaria y favoreciendo el sueño. Además, las cerezas son una de las frutas con con menos calorías y grasas y tienen un alto aporte energético al producir sustancias como la serotonina y melatonina. Asimismo, su alto contenido en fibra mejora el tránsito intestinal y ayuda a los niños en el proceso de la digestión, por lo que es recomendable aprovechar la temporada de cerezas del Jerte para incluirlas en su alimentación.

Por otra parte, el sorbete es una opción muy sencilla de elaborar y, al prepararse de modo casero, se preservan las propiedades naturales de la cereza, sin aditivos.

Podéis elaborarlo siguiendo estos sencillos pasos:
sorbete de cereza del jerteIngredientes (8 porciones)
Cuatro tazas de cerezas del Jerte o picotas
1 taza de agua
2-4 cucharadas de azúcar de repostería

Elaboración
Pasar las cerezas deshuesadas, el agua y el azúcar por la batidora hasta obtener una mezcla suave.

Colar con un colador fino, presionando para extraer la mayor cantidad de líquido posible y retirar los sólidos.

Introducir la mezcla en heladera siguiendo las instrucciones del fabricante y trasladar a un recipiente hermético para congelar.

Si no se dispone de heladera, se puede verter la mezcla en un molde rectangular para hornear, de unos 20 por 33 centímetros. Se coloca en una superficie plana en el congelador y se deja congelar, revolviendo la mezcla cada 30 minutos, con un tenedor o cuchara y llevando los bordes hacia el centro y aplastando los grumos hasta que la mezcla quede firme y con un toque granizado. Este proceso se repite durante 2,5 o 3 horas.

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