Las cerezas, y especialmente las Cerezas y Picotas del Jerte, son una fruta rica, jugosa y fácil de consumir. Además, de un alto valor nutritivo, las propiedades de las cerezas son numerosas. Tienen un alto valor nutritivo.

Una taza de picotas del Jerte tiene solo 87 calorías, 22 gramos de carbohidratos, un gramo de proteínas y 3 gramos de fibra, componentes ideales de una dieta equilibrada. También son una excelente fuente de vitamina A (beta-caroteno), contienen 19 veces más que las fresas o los arándanos, a menudo asociados con esta vitamina. En contrapartida, su contenido de azúcar es muy bajo.

Entre las propiedades de las cerezas también está la de ser conocidas como “alimento del cerebro”; ayudan a la salud de las neuronas y previenen la pérdida de memoria. Tienen , además, vitamina C, E, potasio,magnesio, hierro, ácido fólico y fibra. Por todas estas características, son una buena elección para el postre o la merienda en cualquier momento.

 

La fuerza de las antocianinas

Las cerezas han sido siempre consideradas, con razón, una de las mejores frutas para deputar el organismo y expulsar las toxinas (son uno de los llamados alimentos detox). Esto se debe a su alto nivel de antocianinas, el pigmento responsable de su característico color entre rojo y morado. Una taza de cerezas tiene unos 82 gramos de antocianinas, que son capaces de neutralizar los radicales libres, principales responsables del desarrollo de enfermedades degenerativas como el Alzheimer, la artrosis y ciertos tipos de cáncer.

Las propiedades de las cerezas también se asocian a la prevención de dolencias cardiovasculares, ya que las antocianinas son capaces de proteger el corazón y el riego sanguíneo. De este modo, también son buenas para los capilares de los ojos, y ayudan a conservar la vista.

No es menos importante la capacidad de este componente, combinado con la vitamina C y los aminoácidos, para prevenir el envejecimiento de la piel y proteger las uñas y el cabello. De nuevo, evitan la acción de los radicales libres sobre la epidermis, previniendo la aparición de manchas, arrugas, flacidez y otros defectos de la piel.

 

Corredores y atletas después de los entrenamientos.

Las propiedades de las cerezas no acaban aquí. Las antocianinas pueden reducir la inflamación de los músculos, por lo que son aconsejadas para el dolor de tendones y la sobrecaga muscular que se sufre después de correr o practicar deporte. También reducen los síntomas de la artritis y la gota.

Los nutrientes contenidos en un tazón de picotas, como el hierro, el calcio y el zinc mantienen a raya dolencia de los huesos como la osteoporosis, y otros problemas relacionados con el debilitamiento de los dientes. Y son capaces de combatir la anemia ferropénica. Por todo esto, se recomienda su consumo a mujeres que han llegado a la menopasia -que tienen tendencia a padecer estas complicaciones- y a los niños y niñas para ayudar a su crecimiento.

En resumen, comer al menos 200 gramos de Cerezas o Picotas del Jerte al día ayuda a prevenir muchas de las enfermedades degenerativas más comunes y a prevenir el envejecimiento. Así de fuertes son las propiedades de las cerezas, una fruta de temporada que aporta estos nutrientes entre los meses de mayo y junio.

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