receta gazpacho de fresas y cerezas

Cocinamos con dos frutas de temporada un gazpacho de fresas y cerezas. Una receta tradicional de nuestra gastronomía, con dos productos cuyo cultivo está muy extendido por el territorio español.

En España, la temporada de fresa abarca desde finales de invierno a principios de verano. El mes de mayo es ideal para disfrutar de nuestras fresas y fresones. Más del 90% de esta fruta se produce en provincias de Andalucía. La producción es tan importante que representa el 26% de la europea. Tiene gran fama el fresón de Palos, pero, además de en Huelva, esta fruta se cultiva en zonas tan distantes como la comarca del Maresme, en Barcelona; Godella, en Valencia; Manacor, en Mallorca, o Begonte y San Adriano, en Lugo.

Por su parte, la temporada de cereza, más corta, se extiende de mayo a julio. La Picota del Jerte, cuya temporada empieza en junio, es una de las variedades más tardías. En cambio, la cereza Navalinda, la única cereza que, sin pertenecer al grupo de las picotas, cuenta con el sello de Denominación de Origen Protegida Cereza del Jerte, llega en la segunda quincena de mayo.

Solo existen dos tipos de cerezas en España cuya calidad está reconocida con el sello de una denominación de origen protegida o indicación geográfica protegida. Por una parte, las cerezas de la DOP Cereza del Jerte, que se producen en el Valle del Jerte y en parte de los limítrofes valles del Ambroz y la Vera. Y, por otra, las de la IGP Cerezas de la montaña de Alicante. Del mismo modo que las primeras se producen en bancales en las laderas de las montañas de la comarca, las segundas crecen en una de las zonas de mayor relieve montañoso de la Comunitat Valenciana.

 

Qué tienen en común fresas y cerezas

Las fresas tienen en común con la cereza, además de su coincidencia en el tiempo, sus propiedades como frutos no climatéricos. Es decir, frutos que no siguen madurando – como por ejemplo las manzanas- una vez recolectados. Esto quiere decir que, tanto fresas como cerezas, deben recogerse en el momento óptimo de maduración y trasladarse lo más rápidamente posible al consumidor.

Además, las dos frutas cambian de color y tamaño según la variedad. Por ejemplo, en el caso de las cerezas, la Picota del Jerte tiene un calibre menor – es más pequeña – que otras cerezas, y su color es también más oscuro.

Sin embargo, la cereza puede preservarse más tiempo que la fresa. Así, lo habitual es que las fresas nos duren entre cuatro y cinco días. La cereza dura unos tres días fuera de la nevera, pero, con un cierre hermético, puede conservarse en el frigorífico cerca de dos semanas. Por otra parte, la conservación tiene también mucho que ver con la variedad. Por ejemplo, la picota del Jerte se desprende del árbol sin rabo, quedando sellado el orificio de unión. Esto evita la entrada de gérmenes y hace que la fruta se preserve más tiempo.

 

 

Receta de gazpacho de fresas y cerezas

En general, la clave del gazpacho de cerezas o de fresas – o bien la del gazpacho de fresas y cerezas- es sustituir una parte de tomate y reemplazarla con la fruta. ¡Vamos allá!

 

INGREDIENTES

250 g de cerezas

250 g de fresas

500 g de tomates maduros

70 g de pimiento verde

50 g de cebolla

½ diente de ajo

50 g de aceite de oliva

20 g de vinagre de Jerez (puede ser vinagre de cereza)

Aceite de oliva

Perejil picado

1 cucharada de sal

1 cucharada de pimentón dulce

 

ELABORACIÓN

En primer lugar, trocear el pimiento, la cebolla y el ajo. Pelar y picar el tomate. Añadir el pimentón y dejar reposar en nevera unas dos horas.

En segundo lugar, triturar los ingredientes con batidora o Thermomix.

A continuación, añadir el vinagre, el aceite y las cerezas y fresas y volver a triturar.

Finalmente, condimentar.

 

TRUCOS

Existen diferentes recetas de Gazpacho de cerezas. Pueden suprimirse algunos de estos ingredientes y añadir almendras. Es el caso de esta receta de Cookpad.

También se puede servir con queso fresco, con algunas variaciones en los ingredientes, como en la propuesta de Elle.

Incluso se puede hacer una propuesta gourmet con bogavante. En este caso, habría que compensar el tomate, reemplazando parte por cerezas.

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