Las cerezas congeladas son una buena forma de guardar un poco nuestro sabor de temporada favorito para el invierno. Puedes conservar la fruta de esta manera hasta diez meses. En este post te dejamos algunas propuesta para que saques partido a tus cerezas congeladas y algunos consejos para su perfecta conservación en el congelador.

Qué hacer con tus cerezas congeladas

Las cerezas y los frutos rojos son frutas aptas para congelar. Sin embargo, no se descongelan rápidamente. Para impedir que se estropeen, la mejor forma de hacerlo es manteniéndolas en el frigorífico hasta que estén totalmente descongelados. Además, hay que evitar el uso de un horno o microondas para su rápida descongelación. Si no puedes esperar a que se descongelen, puedes utilizar las cerezas congeladas en diferentes recetas. Lo más habitual es emplearlas para elaborar batidos, smoothies o helados de cereza. Aunque también puedes tomarlas como tentempié mezcladas con yogur.

Otra opción es emplear tus cerezas congeladas en cocina y repostería. Para la elaboración de salsas para recetas saladas, las cerezas se descongelan al cocinarse en el fuego. De esta forma, lo hacen rápidamente y mantienen su excelente sabor. Y en repostería sucede lo mismo. Al emplear cerezas en postres horneados no es necesario que estén totalmente descongeladas. El horno hará lo propio. Y lo mismo ocurre si vas a cocinarlas en una cazuela para hacer salsa, mermelada o compota. Sin embargo, si vas a utilizar las cerezas como elemento decorativo en postres fríos, te recomendamos que las saques pacientemente del congelador unos días antes.

Tips para que tus cerezas congeladas estén perfectas

Si eres novato en esto de congelar cerezas, aquí te dejamos algunos consejos para que se conserven en perfecto estado. En primer lugar, elige las mejores cerezas para congelar. Desecha aquellas que estén magulladas o muy maduras. Después lávalas con agua fría y sécalas con papel de cocina para que no queden húmedas. Una vez limpias y secas puedes guardarlas directamente en una bolsa o recipiente.

Para mantenerlas en un estado óptimo y evitar que se peguen lo mejor es precongelarlas. Para ello, colócalas separadas en una bandeja y mantenlas en el congelador unas horas. Cuando estén congeladas, retíralas de la bandeja e introdúcelas en una bolsa hermética para evitar que se le peguen olores.

Te invitamos a consultar nuestra sección de recetas todo el año para encontrar ideas que te permitirán disfrutar del sabor de la Picota y la Cereza del Jerte.

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