La Ruta de Carlos V: paseando por el Valle de las Cerezas del Jerte

En el Valle del Jerte, donde crecen las picotas y cerezas del Jerte, existe un gran número de rutas senderistas. Una de las más conocidas, con una dificultad media alta y que recorre un largo tramo es la de Carlos V. Esta ruta senderista llevará al viajero a seguir los pasos del emperador Carlos V camino de su retiro en el Monasterio de Yuste, donde terminaría sus días.

La ruta parte de Tornavacas, en el Valle del Jerte, y llega hasta Jarandilla, en la vecina comarca de La Vera. En total son 28 kilómetros que, se estima, pueden recorrerse en unas nueve horas. El desnivel es de 860 metros subida y 1.125 bajada, y la ruta está perfectamente señalizada. rutacarlosV

El punto de partida es la ermita del Cristo del Humilladero, en Tornavacas. Hay que dejarla atrás y desviarse hacia la izquierda hasta cruzar un puente. Luego se avanza en paralelo al río Jerte y se abandona el camino por una vereda a la derecha. Luego, al atravesar una portera, se sigue recto para comenzar el ascenso.

La subida se lleva a cabo entre robles y castaños hasta el Collado de las Losas, donde se cruza una pista para continuar por un camino que se encuentra a la derecha y que cuenta con algunos tramos empedrados. El senderista disfrutará de hermosas vistas en este tramo y llegará hasta el Puente Nuevo o de Carlos V. Os recomendamos esta zona para hacer un alto en el camino, ya que os aproximaréis a las tres horas de viaje.

La ruta continúa con el ascenso por el camino enlosado hasta aproximarse a la fuente de Roblehermoso. A pocos metros, el camino se bifurca y la ruta sigue por la izquierda hasta el Collado de las Encinillas.

Y, de nuevo, un paisaje estupendo. La ruta se adentra en la garganta de Collado de las Yeguas. Una fuente junto a Peñalozana puede ser un buen lugar para hacer otro alto, así como un altiplano cubierto de brezos desde el que se divisa el Puerto de las Yeguas. Pasado todo esto, se gira a la derecha para vadear la garganta por una pasarela y se llega ya al Puerto de las Yeguas.

Una vez en este mirador, el viajero llevará unas cinco horas andando y se encontrará a 1.500 metros, altura desde la que comenzará a descender bordeando la loma hacia la izquierda para caer en la garganta de Yedrón, pasando antes por fuente Beato.

Por último, desde esta garganta se faldea la ladera hacia la izquierda por la estrecha vereda, atravesando un cerramiento por una portera. El viajero podrá divisar entonces Jarandilla. Desviándose unos metros a la derecha encontrará la Fuente del Santo Nuncio y, de nuevo, un robledal hasta la carretera que se dirige a Guijo de Santa Bárbara.

Primero a la izquierda y luego hacia la derecha por un camino de cemento, se llega a la Garganta de Jaranda, que se atraviesa por el Puente de Palo. Un último tramo bordeando el vallado de un camping lleva a las primeras casas de Jarandilla.

Podéis encontrar más información sobre esta ruta en el portal Ruta de Carlos V o en Viajar por Extremadura.

EL Valle del Jerte y el agua: sus cascadas y gargantas (I)

Además de las cerezas, otra gran riqueza del Valle del Jerte es el agua. Tan saludables son los frutos, como el entorno. Desde el nacimiento del río Jerte a la Garganta de los Infiernos pueden encontrarse numerosas cascadas, gargantas y arroyos de excepcional belleza. Y, aunque la Garganta de los Infiernos es el de más caudal e importancia, el Valle del Jerte cuenta con entre seis y ocho gargantas destacables. Esta es la primera de dos entradas sobre ellas. En el vídeo de Canal Extremadura al final de la entrada podréis apreciar los paisajes en detalle y encontrar más información. También os recomendamos, junto con la obligada visita el propio Valle del Jerte, navegar por la web de Extremadura Virtual, donde encontraréis recorridos por las gargantas.

Garganta Los Papuos Foto: Floren Carrero

Garganta Los Papuos
Foto: Floren Carrero

La Garganta de San Martín se encuentra en la parte más alta del Valle del Jerte, a los pies de la Peña Negra y bajando desde el Puerto de Tornavacas. Sus inmediaciones constituyen el hábitat natural de la cabra montés. Bajando desde el Puerto de Tornavacas y, en la vertiente opuesta a esta garganta, puede apreciarse otra, la Garganta de Beceda, también en el municipio de Tornavacas.

Valle abajo, siguiendo el curso del río y más cercana al pueblo de Jerte, se encuentra la Garganta de Los Papuos. Esta es una importante zona de producción de castaños madereros y también de pastoreo, una tradición con más presencia en el pasado. En realidad hoy las gargantas son un espacio que disfrutan sobre todo caminantes y senderistas. También son frecuentes los deportes de aventuras, como el barranquismo.

La Garganta de la Serrá tiene un origen glaciar. En la era Cuaternaria este paraje estaba enterrado entre hielo y nieve, y fruto de la transformación que sufrió son las acumulaciones rocosas de la zona, denominadas morreras. Con esta garganta confluye la de los Asperones, entre Tornavacas y Jerte, para dar lugar a la Garganta de los Tres Cerros, donde se encuentra el puente de Carlos V, bautizado así por ser punto de paso en el viaje del emperador hacia su retiro en el Monasterio de Yuste, y destacado enclave de pesca.

Las gargantas de La Serrá y los Asperones, junto a la Garganta del Collado de las Yeguas, junto con otras, vierten agua a la Garganta de los Infiernos, que recibe también el agua procedente de los deshielos y cuenta con un generoso caudal, mayor incluso que el del río Jerte. La Garganta de los Infiernos origina otro destacado espectáculo natural conocido como El chorreo de “El manto de la Virgen” y acoge sus afamados Pilones, unas pozas naturales donde en verano es posible pegarse un chapuzón.

Cuatro paseos por el Valle de las Picotas del Jerte

Os dejamos la tercera entrega de una serie de entradas (Caminando entre los cerezos del Valle del Jerte y Haz senderismo en el Valle del Jerte) sobre la gran cantidad de rutas de senderismo que recorren el Valle del Jerte, donde se producen las picotas del Jerte. Esta vez queremos hablaros de la Subida a los Pilones-Puente Nuevo, de la Ruta de la Solana, de la de Fuente Regajo y de la Ruta de la Garganta de las Nogaledadas.

Subida a los Pilones-Puente Nuevo se inicia junto al Centro de Interpretación de la Reserva Natural Garganta de los Infiernos y llega a Puente Nuevo. Son 6,5 kilómetros (ida), que se recorren en dos horas. La dificultad es baja-media y el desnivel de 350 metros (subida) y 30 metros (bajada). La Garganta de Los Infiernos, el paraje de Los Pilones y la Garganta de Collado de las Yeguas son sus mayores atractivos.

Cascada de las Nogaledas

Cascada de las Nogaledas

La Ruta del robledal de la Solana cubre 15,2 kilómetros, con una dificultad baja. El desnivel es de 450 metros (subida y bajada). Parte de Barrado, a donde regresa, y pasa por la Garganta del Obispo, el Puerto del Rabanillo, la majada del Bullón, las llanuras del Tiétar, la Casa del Guarda (con un enorme roble catalogado como Árbol Singular de Extremadura).

La Ruta de Fuente Regajo empieza en la parte alta del pueblo de El Torno. Tiene una dificultad baja y discurre a lo largo de tres kilómetros, que se recorren en una hora. El desnivel es de cien metros y es una buena opción para conocer este pueblo.

La Ruta de la Garganta de las Nogaledas es de un gran interés turístico. Discurre junto a esta garganta y se tarda una hora y media (subida y bajada) en hacerla. Podéis hacer una visita virtual desde www.extremaduravirtual.net.

Podéis encontrar otras rutas en la web de la Oficina de Turismo del Valle del Jerte.

Haz senderismo en el Valle de la Picota del Jerte

El Valle de las Picotas del Jerte es rico en rutas de senderismo. En una entrada anterior, “Caminando entre los cerezos del Jerte”, hablamos de algunas de rutas como la del Camino Real, la del Convento, la de la Cascada del Caozo o la de la Era de San Bernabé.

En esta entrada, y aprovechando que mayo es un mes excelente para pasear por el Valle del Jerte, os hablaremos de otras cuatro rutas:

rutacarlosVLa Ruta de Carlos V parte de Tornavacas para llegar a Jarandilla de la Vera. Sigue el recorrido iniciado por el emperador Carlos V hacia el Monasterio de Yuste, donde pasó sus últimos años.

Supera los 25 kilómetros y tiene una duración de nueve horas, con una dificultad media-alta. El desnivel es de 860 metros (subida) y 1.125 metros (bajada). El recorrido se inicia en las inmediaciones de la ermita del Cristo del Humilladero y transcurre paralelo al río Jerte, entre bosques de robles. Algunos de sus atractivos son el Puente Nuevo o de Carlos V, la Garganta del Collado de las Yeguas o el Puerto de las Yegüas.

La Ruta de la Ermita de Santa María discurre por Tornavacas. Son tres kilómetros que se recorren en una hora y cuarto y la ruta tiene una dificultad baja, con un desnvel de 100 metros (subida y bajada). Sale de la Plaza del Ayuntamiento rumbo a la garganta de San Martín, que se atraviesa por el puente de Llanacaozo. El senderista podrá contemplar los restos de la ermita de Santa María y del Cristo y el Rollo o Picota Medieval. El recorrido termina callejeando entre casas solariegas, pasando por la Puentecillla, sobre la Gargantilla del Cubo, adornada con un templete del siglo XVIII.

La Garganta de La Puria. Foto: Amar Extremadura

La Garganta de La Puria. Foto: Amar Extremadura

La Ruta de la Garganta de la Puria es circular: sale de Rebollar y llega al mismo pueblo. Son seis kilómetros que se recorren en un tiempo aproximado de dos horas. La dificultad es baja, con un desnivel de 200 metros (subida y bajada). Transcurre entre cerezos y cuenta en el merendero de la Puria con un área excelente para un descanso.

La Ruta de las Juderías recorre 14 kilómetros desde Cabezuela hasta Gargantilla y su duración es de seis horas y media. El desnivel es de 950 metros (subida) y 800 metros (bajada).  Esta ruta se inicia junto a un puente de origen romano y sube por el camino de los Callejones hasta toparse con la garganta de Honduras. También atraviesa la garganta de Cuevamelón. Puede apreciarse una panorámica del Valle de Ambroz y las Tierras de Granadilla, con las sierras de las Hurdes y Gata al fondo. También atraviesa la Garganta de las Buitreras.