Senderismo en el Valle de las Cerezas del Jerte. Ruta de la Cueva de Santiago León

ValledelJerte_paseandoUna de las fórmulas más comunes para disfrutar del Valle del Jerte es a través de un paseo a lo largo de una de sus innumerables rutas de senderismo. En esta entrada os proponemos una ruta de senderismo con historia, la ruta de la Cueva de Santiago León, situada en el entorno de la Garganta de los Infiernos y en la que se encuentra el refugio de un antiguo guerrillero carlista, que dio nombre al enclave.

Esta ruta tiene dificultad media y se puede disfrutar de ella en cualquier época del año. Transcurre a lo largo de 7,3 kilómetros y se realiza en poco menos de tres horas.

La Ruta de la Cueva de Santiago León parte del pueblo de Tornavacas transcurre por la Garganta de Beceda y Llanomíguez hasa alcanzar la Cueva de Santiago León (El Covacho). Desde Tornavacas se inicia el ascenso por la calle Piscina, dejando atrás las últimas casas y siguiendo por una pista de cemento. Tras 500 metros de recorrido, se toma a la izquierda en descenso el tramo del antiguo camino hacia la garganta de Calvarrasa.

De nuevo en subida, se retoma la pista principal hasta las Longueras y el Carpintero, dejando los posibles desvíos. Se desciende suavemente hasta la garganta de Beceda, que se vadea por un pontón de tubos de hormigón.

La ruta de senderismo continúa con una subida entre prados. Tras pasar una puerta, la pista de tierra remonta la ladera a la sombra del robledal en varias vueltas hasta finalizar en un pequeño llano, junto a unos cercados y corrales de alambre para el ganado. Esta es la zona conocida como Llanomíguez. Desde aquí, parte un camino de montaña, con una suave pendiente que llega al arrollo Banquillo y a la majada de Tejadillo, donde termina la ruta y se sitúa el refugio del guerrillero carlista Santiago León.

Puedes encontrar aquí un mapa de la ruta.

EL Valle del Jerte y el agua: sus cascadas y gargantas (I)

Además de las cerezas, otra gran riqueza del Valle del Jerte es el agua. Tan saludables son los frutos, como el entorno. Desde el nacimiento del río Jerte a la Garganta de los Infiernos pueden encontrarse numerosas cascadas, gargantas y arroyos de excepcional belleza. Y, aunque la Garganta de los Infiernos es el de más caudal e importancia, el Valle del Jerte cuenta con entre seis y ocho gargantas destacables. Esta es la primera de dos entradas sobre ellas. En el vídeo de Canal Extremadura al final de la entrada podréis apreciar los paisajes en detalle y encontrar más información. También os recomendamos, junto con la obligada visita el propio Valle del Jerte, navegar por la web de Extremadura Virtual, donde encontraréis recorridos por las gargantas.

Garganta Los Papuos Foto: Floren Carrero

Garganta Los Papuos
Foto: Floren Carrero

La Garganta de San Martín se encuentra en la parte más alta del Valle del Jerte, a los pies de la Peña Negra y bajando desde el Puerto de Tornavacas. Sus inmediaciones constituyen el hábitat natural de la cabra montés. Bajando desde el Puerto de Tornavacas y, en la vertiente opuesta a esta garganta, puede apreciarse otra, la Garganta de Beceda, también en el municipio de Tornavacas.

Valle abajo, siguiendo el curso del río y más cercana al pueblo de Jerte, se encuentra la Garganta de Los Papuos. Esta es una importante zona de producción de castaños madereros y también de pastoreo, una tradición con más presencia en el pasado. En realidad hoy las gargantas son un espacio que disfrutan sobre todo caminantes y senderistas. También son frecuentes los deportes de aventuras, como el barranquismo.

La Garganta de la Serrá tiene un origen glaciar. En la era Cuaternaria este paraje estaba enterrado entre hielo y nieve, y fruto de la transformación que sufrió son las acumulaciones rocosas de la zona, denominadas morreras. Con esta garganta confluye la de los Asperones, entre Tornavacas y Jerte, para dar lugar a la Garganta de los Tres Cerros, donde se encuentra el puente de Carlos V, bautizado así por ser punto de paso en el viaje del emperador hacia su retiro en el Monasterio de Yuste, y destacado enclave de pesca.

Las gargantas de La Serrá y los Asperones, junto a la Garganta del Collado de las Yeguas, junto con otras, vierten agua a la Garganta de los Infiernos, que recibe también el agua procedente de los deshielos y cuenta con un generoso caudal, mayor incluso que el del río Jerte. La Garganta de los Infiernos origina otro destacado espectáculo natural conocido como El chorreo de “El manto de la Virgen” y acoge sus afamados Pilones, unas pozas naturales donde en verano es posible pegarse un chapuzón.