Se acerca la época de cerezas en el Mediterráneo. Los cerezos ya han perdido sus flores blancas, dando paso a las hojas que anuncian la llegada del fruto. La temporada de recogida depende del clima y también de la altitud de los campos donde están plantados los cerezos. En las zonas con menos altitud, la recogida comienza antes, mientras que en las zonas más altas se retrasa. Es lo que sucede en el propio Valle del Jerte, donde las zonas más altas son las últimas en recoger el fruto.

En relación al clima, el cerezo es un árbol de clima templado que precisa de sus horas de frío y de un suelo ni muy húmedo ni muy seco. De este modo, en el hemisferio norte, la época de cerezas comienza en abril en las áreas más tempranas y termina en agosto en las áreas más tardías.

En los Estados Unidos, la época de cerezas abarca de abril a agosto. La mayor parte de la producción de cerezas se concentra en la costa del Pacífico, desde California hasta el estado de Washington. En el primer estado la temporada comienza a finales de abril y termina a principios de junio. Y es en ese momento cuando la cosecha comienza a recogerse en Washington, un proceso que se alarga hasta finales de agosto en las zonas más altas. En cambio, en el estado de Michigan, más cercano a la costa este, la temporada de cerezas arranca coincidiendo con la fiesta nacional, y comienza a principios de julio.

Turquía es el país que más cerezas produce, con casi 500.000 toneladas de los dos millones que se producen en todo el mundo. En este país, la época de cerezas coincide con la del resto de países exportadores del Mediterráneo como Italia y España. Su recogida se realiza entre los meses de abril y junio, siendo este último mes la mejor época para disfrutarlas.

Y, en concreto, en el Valle del Jerte, la época de cerezas va de mayo a julio, aunque puede prolongarse un poco más dependiendo de las condiciones climatológicas. Las primeras cerezas certificadas dentro de la Denominación de Origen Protegida Cereza del Jerte son las de la variedad Navalinda, únicas de la DOP con pedúnculo o rabito y que llegan a las fruterías sobre el 15 de mayo. Las últimas cerezas en recogerse son las famosas Picotas del Jerte, que pueden comprarse a partir de junio.

 

La recogida de la cereza es una época muy especial en el Valle del Jerte. Se celebran todo tipo de ferias gastronómicas y actividades lúdicas durante la conocida como Cerecera.

Por su parte, la temporada de la cereza ácida en Irán solo dura desde mediados de junio a principios de julio.

El cerezo en flor es el símbolo de Japón, y como tal es un árbol muy apreciado en este país asiático. Aunque la mayoría de los cerezos japoneses son ornamentales y no dan fruto, sí que existen especies que producen durante los meses de mayo, junio y julio. Para los japoneses la recogida de fruta es una actividad lúdica, y muchos turistas se aventuran a disfrutar de esta tradición cuando visitan el país. De hecho, los turistas deben pagar entre 800 y 3000 yenes (7-25€) por el placer de recoger fruta en los campos. Una actividad que, sin salir de España, puede practicarse en el Valle del Jerte durante la Cerecera. 

En el hemisferio sur la época de cerezas va de octubre a febrero, o incluso marzo en las zonas más tardías. Las cerezas de la isla de Tasmania, por ejemplo, se recogen entre finales de diciembre y los últimos días de febrero, aunque su máximo apogeo es en el mes de enero. En Chile, el mayor exportador de cerezas de Sudamérica, la cosecha va desde octubre a enero.