Cultivar cerezos en macetas es una buena alternativa para quien no dispone de un terreno y quiere disfrutar de este árbol. Además de ofrecer una deliciosa fruta en verano, el cerezo es una especie ornamental con flores llamativas en primavera. Es importante escoger bien la variedad que se va a cultivar. Son preferibles las enanas frente a las tradicionales, con ramas y troncos vigorosos. También es recomendable que sea una variedad autopolinizante, para que no requiera de otro cerezo para dar fruto.

Cultivo del cerezo en maceta

Las últimas semanas del otoño son la mejor época del año para cultivar el cerezo tanto en terreno como en maceta. Este árbol requiere de un clima frío y soleado, donde circule bien el aire pero sin ser un lugar muy ventoso.

Para cultivar cerezos en macetas el suelo empleado debe tener buen drenaje y ser aireado, poroso y calizo. El recipiente donde se vaya a plantar, debe tener como mínimo 20 cm de profundidad. Las semillas deben colocarse a casi 3 cm de profundidad y con una separación de 2 cm entre ellas. Las semillas se pueden germinar en un recipiente donde se le ofrezcan los cuidados necesarios y, posteriormente, trasplantarlas a una maceta. La alternativa más cómoda, aunque más cara, es comprar los brotes o un árbol joven.

Cuidados posteriores

Una vez que el cerezo esté plantado, es muy importante que reciba unos cuidados apropiados. A la hora de cultivar cerezos en maceta, debe tenerse en cuenta que esta especie no es muy exigente con el agua. Se debe regar única y exclusivamente cuando está seco, ya que no tolera la tierra empapada ni excesivamente seca. La mejor época para abonar el cerezo es en primavera y, el mejor material para hacerlo, es el compost doméstico.

Es importante aumentar gradualmente el tamaño del recipiente, ya que cultivar cerezos en macetas muy pequeñas puede frenar su desarrollo. Cada vez que se trasplante debe renovarse también el sustrato.

La poda es esencial para el crecimiento y la evolución de los frutales

Sirve para sanearlos y es importante para una buena producción. Hay dos épocas fundamentales para la poda del cerezo, una en marzo y otra al comenzar el otoño, tras la recogida de la fruta. Los cerezos no darán fruto hasta los cuatro o cinco años, dependiendo de la variedad.

Al cultivar cerezos en macetas también es importante protegerlos de las amenazas externas. Se debe procurar protegerlos de las heladas invernales con una capa de plástico o fibra de lana. En verano, por supuesto, deben protegerse contra los pájaros, para que no se lleven el fruto. Para evitarlo, lo mejor es emplear una red o malla que permita entrar el aire y la luz y que mantenga a los pájaros alejados.