Ganadores y menciones concurso microcuentos 2012
Aquí podeis ver el fallo del jurado para cada una de las categorías.

 


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CATEGORÍA INFANTIL (hasta 12 años)

Etna Miró Escobar
(11 años, Lérida)

Lucía, la niña del vestidito rosa con un lazo azul

Había una vez una niña llamada Lucía. Era alegre y tenía un pelo castaño que brillaba al sol. Siempre llevaba un vestidito rosa, adornado con un precioso lazo azul.
 Le gustaba comer de todo menos frutas. Ni fruta con chocolate ni batidos de frutas, ni barrita de frutas…
 Sus padres estaban desesperados y ningún médico lograba ayudarla. 
La razón oculta de no comer fruta de Lucía era que se manchaba el vestidito. 
Un día, la madre (a la cual le encantaban las cerezas) compró una bolsa llena de cerezas de la Picota del Jerte.
 Lucía, que aquella noche no había comido nada, probó las cerezas cómo último recurso y… ¡Qué ricas!
 Es verdad, se manchó el vestido, pero no le importaba ya mancharse o no, ella sólo quería comer cerezas del Jerte.
 Un rico sabor que recompensaba, con creces, las horribles manchas del vestidito rosa con el lazo azul, pensaba Lucía.

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CATEGORÍA JUVENIL (de 13 a 17 años)

J. Abelardo Blanco Iglesias
(17 años, A Coruña )

La ceremonia de las tres picotas

Una tarde en la que el revoloteo alegre de las golondrinas anunciaba la proximidad del verano, mi abuelo me llevó a dar un paseo por su huerta. De repente se detuvo y cogió algo de un árbol y me dijo que abriese el puño que aquel árbol tenía una sorpresa para mi. Abrí su puño y sorprendido me acerqué a su contenido: eran tres bolitas rojas, de un rojo brillante como de acero. Las tome en mis manos y, las acerqué a mis labios y las mordisqueé tímidamente. Era un sabor único, dulce, fresco, estaba lleno de la luz del sol, de lluvia, de vientos extremeños y del amor de mi abuelo, que cuidaba con mimo estos cerezos centenarios.
 Lance lejos los huesos pensando que la tierra los acogería con el amor con el que me habían sido entregadas a mí. Pasa el tiempo y vuelvo siempre a este valle nevado, del Jerte de cerezos en flor; promesas de cerezas y picotas que aquel día descubrí que estaban llenas de la luz del sol, de lluvia, de vientos extremeños y de amor. Y la ceremonia de la sorpresa de las tres picotas se repite de generación en generación.

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CATEGORÍA SENIOR (de 17 a 99 años)

José Antonio Panero Martínez
(59 años, Guadalajara )

Le temps des cerices

Ni número de móvil, ni dirección email, ni cuenta en facebook : le pedí únicamente su dirección postal, como se hacía antes. Ella se rio, pero me la dio. No la conocía de nada, pero la había tenido frente a mí (quiero decir que había tenido su espalda, su melena de anuncio de champú, sus efluvios de Eau d’Hadrien, a ratos incluso su perfil nefertítico cuando giraba levemente la cabeza para sentarse en el banco…) durante la hora larga que había durado la misa de la boda a la que los dos estábamos invitados. Nada más.

Cuando se fue, compré una cestita de madera de castaño, como las de antes, la llené de picotas del Jerte, mitad Pico Negro, mitad Ambrunés, y se la mandé a casa con el CD de Yves Montand y una nota que decía: << Si tu carne es más dura y más dulce que estas cerezas, ven a demostrármelo. Si tus pechos más firmes que esta pulpa, pruébamelo. Tu boca o estas picotas. Quién más depurativa, quién más polifenoles, quién más antioxidante, quién más crujiente: tu piel de cereza o estas cerezas verdaderas>>
Ha aceptado el reto. Llega el sábado en el tren de las nueve.
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Menciones Especiales
para los siguientes microcuentos:

 

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Gabriel Arias Marti
(8 años, Logroño)

Las cerezas de la caperucita

Todos creen que caperucita llevaba en la cestita dulces, vino y pan para su abuelita pero en realidad lo que llevaba eran cerecitas del valle del Jerte por eso el lobo se volvió loco y se comió la cesta entera y como se quedó tan contento y llenito no quiso comerse a la abuela de caperucita y decidió seguir a caperucita hasta el Valle del Jerte donde compro una parcelita llena de cerezos y se hizo un lobo bueno, sano y cariñoso un día se pincho con un espino y fue al médico que le hizo unas pruebas en la sangre y descubrió que se había vuelto así de bueno gracias a las cerecitas del Jerte que con su dulzor habían cambiado al propio lobo feroz…colorín colorado este cuento se ha acabado….

 

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Carlos Ferrer Hammerlindl
(35 años, Benidorm)

Dos cerezas

Caíamos como moscas. El frío paralizaba los músculos y la sangre. Del cielo sólo podía esperar copos de nieve y bombas, del aire únicamente proyectiles y ráfagas de viento que cortaban la piel al galope de la guerra. Los párpados permanecían entrecerrados por el cansancio acumulado. Las botas sin nombre, deformadas, no evitaban que los pies estuviesen ebrios de hielo, sin sensibilidad. El vapor de mi aliento se condensaba al instante, respiraba a medio pulmón. Nieve por todas partes, nieve hasta en las venas. Gramos de miedo diluidos en el océano del desconcierto de las escaramuzas, de las vigilancias inacabables, como si el tiempo se hubiese parado, como si la clepsidra se hubiera saturado. Embriagado de sueños, ahuyentaba la nostalgia comiendo cada día una de tus cerezas del Jerte, de firme pulpa y carne roja, tan sabrosa como tu piel, tan jugosa como tus besos, tan colorida como tus labios, tan azucarada y ligeramente ácida como tu ser. Una al día. Mientras durasen tus cerezas yo sabía que estaba a salvo, eran mi salvoconducto. Por eso, cuando me hirieron, sabía que iba a volver a casa, a tu lado. Aún me quedaban en el petate dos cerezas.

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José Ignacio Señán Cano  
(56 años, Madrid)

Recuerdos de la niñez

Llevaba toda su vida en Alemania. De aquella huída inevitable hacia un futuro mejor solo recuerda la vaga imagen de sus padres cargados de maletas viejas, y una estación llena de humos resoplando por debajo de los vagones, mientras los silbatos de los ferroviarios anunciaban un viaje interminable. Él, a sus seis años, caminaba con una caja de cerezas del Jerte en las manos. El crujir suave de las cerezas contra su paladar no lo olvidaría jamás.
Se escondió en el cuarto de la limpieza, y quieto como un maniquí contuvo la respiración. Rebuscó torpemente en los bolsillos de su vieja chaqueta, y entre pañuelos usados y caramelos sin azúcar, encontró las cerezas. Llevaba toda la vida esperando aquel momento y su corazón, remendado de tiritas y marcapasos, se puso a latir desaforadamente.
Aquellas cerezas, deslizando lentamente su jugo por la garganta, le evocaron momentos indescriptibles guardados en su memoria. En la penumbra de aquel cuartucho, cerró los ojos intentando recrear el sabor aun más intensamente.
Una voz al otro lado de la puerta le hizo volver a la realidad.
-Abuelo, ¿dónde se ha metido? Desde luego, este hombre… Ya se ha vuelto a escapar otra vez.

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[toggle title=”Lee aquí las Bases del Concurso”]
La D.O.P. “Cereza del Jerte” convoca el II Concurso de Relatos Cereza del Jerte escritos por adultos y niños, que se regirá por las siguientes bases:

1. Se llevarán a cabo dos concursos:

MICRORRELATOS PARA ADULTOS, Podrá participar cualquier persona mayor de 18 años (esta edad incluida) con residencia en España acreditada. La obra se redactará en castellano.

CUENTOS PARA NIÑOS, se establecen 2 categorías:

1ª) INFANTIL; podrán participar niños hasta la edad de 12 años (esta edad incluida) con residencia en España acreditada. El cuento se redactará en castellano.

2ª) JUVENIL; podrán participar niños entre 13 y 17 años de edad (ambas edades incluidas) con residencia en España acreditada. El cuento se redactará castellano.

2. La extensión de ambos relatos no superará las 200 palabras.

3. Podrá presentarse un máximo de una obra por participante. El tema del relato serán las cualidades de la Picota del Jerte.

4. Los participantes en el concurso podrán enviar sus obras por medio del formulario que se encuentra en http://www.cerezadeljerte.org/concurso-microcuentos/ o correo electrónico, a la dirección picota@cerezadeljerte.org y sólo en caso de no poder realizar el envío por correo electrónico, por correo postal a D.O.P. “Cereza del Jerte”. Ctra. Nacional 110, km 681,4.10613.NAVACONCEJO. CÁCERES. La finalización de recepción de originales será a las 15.00 horas del 31 de mayo de 2012.

5. Las bases estarán visibles en la página web de la D.O.P. “Cereza del Jerte” www.cerezadeljerte.org.

6. No se mantendrá correspondencia con los participantes en relación a sus obras.

7. La resolución del concurso estará en manos de un jurado compuesto por 3 escritores y/o periodistas.

8. El fallo del jurado será comunicado el día 15 de junio a través de www.cerezadeljerte.org durante un año. Las obras ganadoras quedarán publicadas en dicha web durante un año.

9. El premio consistirá en: un viaje para la familia al Valle del Jerte para los dos ganadores del concurso de cuentos, un ganador por categoría, y para dos personas en el concurso de microrrelatos para adultos, además de 1 caja de Picotas del Jerte semanal durante toda la campaña a partir de la fecha de finalización, más un kit de productos de invierno derivados de la cereza.

10. El fallo del jurado será inapelable.
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Establecimientos y empresas que colaboran en los premios de los galardonados:

www.pradodelabuelo.es
                 www.jertextreme.com