En esta entrada os enseñamos a hacer dulce de cerezas. El dulce de cereza es una versión casera de la mermelada de cerezas, muy sencilla de hacer. Es tradicional en muchos países de Iberoamérica, pero no demasiado conocido en España. Tiene, además, una gran ventaja. Aguanta muy bien en la nevera y permite disfrutar del sabor de la cereza en los meses en los que es imposible encontrar esta fruta en su versión fresca.

INGREDIENTES

Dos kilos de cerezas del Jerte (preferiblemente picotas)
150 gramos de azúcar
Dos litros de agua
Un limón

ELABORACIÓN

El primer paso para hacer dulce de cereza es mezclar el agua y los 150 gramos de azúcar en una olla grande. Las recetas tradicionales suelen llevar más cantidad, pero preferimos rebajarla, para conservar mejor el sabor de la fruta, y para cuidar la salud de los comensales. Si te resulta demasiado amargo este dulce, siempre puedes aumentar la proporción de azúcar y agua.

Mientras esperamos a que el agua hierva, lavamos y deshuesamos las cerezas. Si no son picotas, también habrá que quitarles el pedúnculo. Os recordamos que el truco para deshuesar rápido las cerezas es empujar con un palillo o una pajita en el punto donde el fruto de unía al árbol. Con una presión firme, lograremos retirar el carozo sin romper la cereza. O, si lo prefieres, también existen aparatos que te ayudarán a hacerlo más rápido.

Nuestra receta para hacer dulce de cereza continúa sumergiendo las frutas en el agua hirviendo, durante seis minutos, simplemente para escaldarlas. A continuación, retiramos la olla del fuego y la dejamos reposar unas 8 horas (toda la noche, por ejemplo), para que suelten bien el almíbar e impregnen la mezcla.

Pasado el período de reposo, volvemos a poner la olla al fuego, con el zumo de un limón y algo más de azúcar, si vemos que el dulce de cereza no está aún a nuestro gusto. Se deja hervir y se mantiene así durante 10 minutos, para que termine de hacerse.

A continuación, sólo hay que dejar enfriar la mezcla y guardarla en botes bien cerrados, para disfrutar de dulce de cereza durante varias semanas. Si preferimos, también podemos triturarla con la batidora para darle una textura más parecida a la mermelada tradicional.

Como decíamos al principio, esta receta es ideal para aprovechar las cerezas hacia el final de la temporada, cuando empiezan a estar demasiado maduras. Saber hacer dulce de cereza hace posible conservar las picotas y gran parte de sus propiedades. Si no nos pasamos con el azúcar, tendremos un dulce de cereza delicioso para tomar con pan, o para servir como cobertura de pasteles o bizcochos. ¡Esperamos que lo disfrutéis!